
Combinar dos plantillas de prompt, estilo y tamaño, en una sola instrucción: cómo funciona un LLM en 150 palabras
En los vídeos anteriores probamos las plantillas de prompting una por una: generar contenido para una audiencia, mejorar un texto, comparar dos plantillas del capítulo de escritura del libro que hemos ido siguiendo. En este vídeo doy un paso más y combino dos plantillas a la vez, en la misma instrucción: transformar el estilo de un contenido y ajustar su longitud sin perder el mensaje.
El tema, además, tiene más peso que los ejemplos anteriores: cómo funciona un LLM (modelo de lenguaje de gran tamaño) por dentro, con tokens, predicción de probabilidades y entrenamiento, pensado para alumnado de 2º de Bachillerato que no ha visto nunca nada de inteligencia artificial.
El punto de partida
Antes de aplicar ninguna plantilla, generé un texto técnico de partida, el tipo de explicación que aparece en cualquier artículo serio sobre LLMs: dos párrafos largos, con términos como embedding, distribución de probabilidad o parámetros, sin ninguna concesión al lector que no viene del mundo técnico. Ese es justo el tipo de texto donde estas dos plantillas rinden más, porque hay mucho que simplificar y mucho que se puede perder por el camino si no se hace con cuidado.
El prompt combinado
En vez de aplicar una plantilla, esperar el resultado, y luego aplicar la segunda, en este vídeo probamos a combinar las dos instrucciones en un único prompt:
"Transforma este texto de un estilo técnico en párrafos a viñetas en lenguaje llano, para alumnado de 2º de Bachillerato sin conocimientos previos de inteligencia artificial. Al mismo tiempo, condénsalo a unas 120-150 palabras, manteniendo estos tres conceptos esenciales: qué es un token, que el modelo predice el siguiente token en base a probabilidades, y que el entrenamiento consiste en ajustar esas probabilidades a partir de enormes cantidades de texto."
Fíjate en la estructura: primero la plantilla de transformación de estilo (de A a B), después, en la misma instrucción, la plantilla de longitud (condensar a X manteniendo Y). Y lo más importante, que conecta con lo que ya vimos en el vídeo de las plantillas de escritura: no basta con decir "hazlo más corto y más sencillo". Hay que decir qué tres ideas no se pueden perder, o el modelo (o cualquier persona a la que le pidas resumir algo) tiene que adivinar qué es importante, y puede adivinar mal.
El resultado
El texto final quedó en seis viñetas y menos de 150 palabras, y las tres ideas marcadas como esenciales seguían ahí: la definición de token con ejemplos concretos (un trozo de "extraordinario", la palabra "el", un signo de puntuación), la idea de que el modelo predice el siguiente token por probabilidad, y la idea de que el entrenamiento es ajustar esas probabilidades leyendo enormes cantidades de texto.
Por qué combinar plantillas multiplica el riesgo, no lo divide
La lección de este vídeo es que combinar dos transformaciones de golpe, cambiar el estilo y acortar el texto a la vez, no es simplemente hacer dos cosas en paralelo. Cada transformación por separado ya tiene su propio riesgo de perder matices; al combinarlas, ese riesgo se puede multiplicar en vez de sumarse, porque el modelo tiene que decidir simultáneamente qué reformular y qué eliminar. Por eso, cuanto más ambicioso es el prompt, más importante es ser explícito sobre qué no es negociable. En este caso, fijar los tres conceptos esenciales fue lo que marcó la diferencia entre una versión "más corta y más simple" a secas, y una versión corta y simple que sigue siendo correcta.
Es una plantilla que pienso seguir usando en clase: cualquier texto técnico que quiera llevar al aula puede pasar por este mismo proceso, cambiar de registro y de longitud a la vez, siempre que primero me pare a decidir qué tres o cuatro ideas no pueden desaparecer por el camino.



