
La zona Goldilocks del prompt: ni vago ni excesivo Prompt perfecto en Claude
Le pasé a la IA un programa con un error real, de tres formas distintas. Las tres consiguieron arreglarlo —el código era demasiado simple como para que fallara del todo—, pero solo una de las tres me explicó de verdad qué había fallado y por qué. Y no fue la más detallada. Aquí tienes el proceso completo, tal como lo grabé, para que lo repitas con cualquier error de tu propio código.
El problema que resuelve
Cuando le pides ayuda a la IA para arreglar algo que no funciona, hay dos tentaciones opuestas: escribir la instrucción más corta posible (“arréglalo”) o, por miedo a que se le escape algo, intentar enumerar cada tipo de fallo posible antes de que lo revise. Ninguna de las dos aprovecha lo que la IA sabe hacer mejor: razonar sobre un problema cuando tiene el contexto real. La primera le obliga a adivinar qué consideras “correcto”; la segunda te hace perder el tiempo escribiendo una lista que, al final, ni siquiera cambia el resultado.
Lo que necesitas antes de empezar
- La app de Claude (o cualquier IA conversacional), en un chat nuevo.
- Un programa corto con un error real. Aquí se usa uno en Python que debería calcular el promedio de una lista de notas y no lo hace.
- Ningún conocimiento previo de programación para seguir la lógica del ejercicio, aunque ayuda saber leer código para entender el fallo exacto.
El programa de ejemplo (con el error ya dentro)
python
def promedio(notas):
total = 0
for n in notas:
total = n
return total / len(notas)
notas = [7, 8, 9, 6]
print(promedio(notas))
Debería devolver 7.5, pero devuelve 6. Un programador con experiencia lo ve a simple vista: falta el += (“más igual”), así que cada vuelta del bucle sobrescribe total en vez de acumularlo, y al final solo queda la última nota.
Paso 1 — Prueba el prompt vago
Pega el código y escribe solo: “Aquí tienes mi código, arréglalo.” La IA lo arregla —encuentra que faltaba el += y que por eso se quedaba con la última nota—, pero la explicación que da sobre el fallo es mínima. Consigues el arreglo, no el aprendizaje.
Paso 2 — Prueba el prompt demasiado específico
Escribe: “Aquí tienes mi programa, arréglalo. Ten en cuenta los fallos en los nombres de variables, los índices, los bucles, las condiciones, los arrays y las posiciones de memoria.” La IA revisa cada uno de esos puntos y llega al mismo arreglo que antes. La lección aquí es justo esa: escribir esa lista no ha mejorado el resultado ni un poco, solo te ha hecho perder el tiempo redactándola.
Paso 3 — Prueba el prompt de la zona Goldilocks
Escribe: “Este programa debería calcular el promedio y dar 7.5, pero no sé qué puede estar fallando.” No le pides que lo arregle — le pides que te diga qué ha fallado y cómo. De las tres, esta es la que da la explicación más útil: te dice exactamente en qué vuelta del bucle el valor se sobrescribe en lugar de acumularse, y por qué eso produce el resultado erróneo. Y, por supuesto, también te lo corrige.
Paso 4 — Compara las tres
Las tres pruebas terminan con el código arreglado —es un ejemplo demasiado simple como para que alguna fallara del todo—, pero la cantidad de información útil que recibes de cada una es completamente distinta: poca con el prompt vago, la misma de siempre (y con más trabajo de tu parte) con el prompt sobrecargado, y la mejor explicación con el prompt que da contexto real.
Ponle nombre a la técnica
Esto es la “zona Goldilocks del prompt” — como el cuento de Ricitos de Oro, y como el término que se usa en astronomía para la franja alrededor de una estrella donde un planeta tendría la temperatura exacta para poder tener vida: ni muy vago, para que la IA no tenga que adivinar, ni tan específico que te tires media hora escribiendo todo lo que podría fallar. Solo hace falta el contexto real: qué querías conseguir, y qué ha pasado en realidad. Y esto funciona igual de bien fuera del código.
Avisos
No hace falta memorizar una fórmula exacta: la idea de fondo (dar el contexto real de qué esperabas y qué ha pasado) funciona con cualquier redacción parecida. Tampoco sustituye revisar tú mismo la respuesta de la IA, sobre todo si el error es más sutil que este.
Idea para llevarte a casa
Como decía mi madre, ni tanto ni tan calvo: la próxima vez que le pidas ayuda a una IA para arreglar algo que no funciona, no te vayas a ningún extremo. Dile solo qué esperabas y qué ha pasado, y deja que razone el resto.



