
BIOTOPO 2: el CSV que conecta con METIS
Para el profesorado, en tres líneas
Segunda entrada de la serie BIOTOPO, centrada en una sola pieza: el botón “⬇ Exportar CSV” añadido hoy al MVP (Paso 2 del proyecto). Cero cambios en METIS — el CSV usa las columnas que METIS ya sabe leer. Pensada para presentar la actividad de predicción a 1º de Bachillerato antes de hacerla en clase.
En la entrada anterior viste la cuadrícula de BIOTOPO: hierba, ovejas y lobos moviéndose solos, sin que nadie haya escrito en el código cuándo va a subir o bajar cada población. Ahora hay una forma de sacar esos números de la pantalla y llevártelos a otro sitio.
El botón nuevo
En el panel de mandos, debajo de los botones de sequía y peste, hay uno más: “⬇ Exportar CSV”. Pulsándolo se descarga un archivo, biotopo_partida.csv, con una fila por cada paso de simulación desde la última vez que reiniciaste:
paso,hierba,ovejas,lobos,evento
0,1250,100,50,
1,1247,99,51,
...
59,1563,98,13,sequia
...
Cuatro columnas de números — paso, hierba, ovejas, lobos — y una quinta, evento, que va vacía casi siempre y solo se rellena en el paso exacto en que pulsaste sequía o peste. Así, si luego dibujas estos datos, puedes ver exactamente en qué momento cayó el rayo.
Por qué estas columnas y no otras
Porque son justo las que METIS, el laboratorio de datos del proyecto hermano, ya sabe leer. No ha hecho falta tocar ni una línea de METIS para que esto funcione: un CSV con esa forma es un CSV con esa forma, venga de donde venga. Esa es la idea de fondo — construir una pieza nueva reutilizando una que ya existe y ya está probada, en vez de duplicar el trabajo.
La actividad: predecir el futuro de los lobos
Esto es lo que vas a poder hacer con el archivo:
- Juega una partida en BIOTOPO — mueve los mandos, deja correr la simulación un buen rato, prueba a lanzar una sequía o una peste si te apetece.
- Pulsa “Exportar CSV”.
- Sube ese archivo a METIS (en
localhost:8015). - Usa el ajuste de recta de METIS para intentar predecir cuántos lobos habrá veinte pasos más adelante de los que tienes.
Y aquí viene el aviso, antes de que lo intentes: es bastante probable que la predicción falle, y falle bastante. No es un defecto de METIS ni un error tuyo al usarlo — es que una recta solo sabe hacer una cosa, subir o bajar todo el rato en la misma dirección, y una población de lobos no hace eso. Sube, baja, se recupera, vuelve a bajar. Ninguna recta sigue esa forma por mucho que se ajuste bien a un trozo del pasado.
Si además lanzaste una sequía o una peste por el camino, la predicción lo va a pasar todavía peor, porque esos golpes cambian la dirección de golpe y una recta no tiene manera de anticiparlos.
La lección, dicha claramente
Esto ya pasó una vez en METIS, con datos de CO₂ y temperatura reales: un ajuste con muy buena pinta sobre el papel (un r² alto, la recta pegada a los puntos) predijo fatal el futuro en cuanto se comprobó contra datos que no había visto. La entrada 9 del blog de METIS lo resume así:
El r² no dice nada sobre el error de predicción.
Ahora vas a comprobar lo mismo, pero con datos que tú mismo has generado moviendo un mando y pulsando un botón, no con un archivo que te han dado hecho. Cuando la predicción falle, no busques qué has hecho mal: apunta cuánto ha fallado, y pregúntate qué tendría que saber una técnica de predicción para no cometer ese error. Esa pregunta vale más que un ajuste que por casualidad hubiera salido bien.
Un detalle técnico, para quien tenga curiosidad
El CSV no sale de la misma lista de datos que dibuja la gráfica en pantalla mientras juegas. Esa gráfica solo enseña un tramo reciente, para no recargarse; el CSV guarda la partida entera desde el último reinicio, así que por muy larga que sea la partida, no se pierde ni un paso al exportarlo.




