Atardecer en la cueva del Lince. La Gata está ordenando los iconos del menú como quien ordena un cajón de calcetines.
—Once apps —dice el Lince—. ¿Para qué tantas?
—Para que nadie tenga que fiarse solo de su memoria, de su pulso o de su letra pequeña.
—¿Y si no sirven?
—Entonces lo habremos aprendido. Pero lo primero es preguntar.
Por qué lo hemos hecho
Este proyecto nació en un instituto, con una idea sencilla: que el alumnado aprenda tecnología construyendo cosas que le sirvan a alguien. No una demo que se enseña y se olvida, sino herramientas pequeñas que puedan acabar en el móvil de una persona real.
Elegimos un terreno concreto: el Parkinson y el envejecimiento, de la mano de Parkinson Sol Estepona. Con una condición: escuchar antes de construir. No sabemos si estas apps sirven. Lo que sabemos es que son pequeñas, gratuitas, sin registro, y que se pueden cambiar con lo que nos cuenten las personas que las prueben.
Es la ruta del Aprendizaje-Servicio: aprender → escuchar → construir y probar con acompañamiento → mejorar → devolver.
Qué dificultades tuvimos en mente
Ojo: no todas las personas con Parkinson tienen todo esto, ni es exclusivo del Parkinson. Pero sí son cosas que aparecen con frecuencia, y a veces también con la edad:
Temblor en la mano, que hace difícil teclear o pulsar botones pequeños.
Movimientos más lentos o más pequeños, también al escribir (la letra puede ir haciéndose diminuta).
Voz más baja, que cuesta que los demás oigan.
Pasos cortos o dudas al caminar.
Olvidos: dónde dejé las llaves, a qué venía, si me tomé la pastilla.
Horarios de medicación que importan mucho.
Letra pequeña, papeles y trámites difíciles de entender.
De ahí salen las reglas de diseño que repetimos en todos los chismes:
Botones enormes.
Nada de teclear cuando se puede hablar.
Letra grande.
Todo lo que dice la Gata, escrito también.
Confirmar antes de guardar.
Sin puntuaciones ni notas: no es un examen.
Los datos se quedan en el móvil.
Los once chismes, uno a uno
Te acompañan
7 · La Gata Montesa te habla. Un botón grande, se habla y la Gata contesta en voz alta y por escrito, con tres formas de hablar (cercana, cuentacuentos o locutora de radio) y tres cuentos de Sierra Bermeja. Puede ayudar a quien le cuesta teclear o leer letra pequeña, y a hacer compañía. Límite: es una IA y puede equivocarse, y lo que se dice, ya convertido en texto, pasa por servicios externos (Google, Cloudflare y Gemini). Entrada
8 · Camina con la Gata Montesa. Un metrónomo con sonido y vibración que cuenta los pasos con el acelerómetro, puede medir tu paso natural en 20 segundos y te anima con frases cortas. Puede ayudar a tener una referencia rítmica al andar: en fisioterapia se usan señales rítmicas así, pero con criterio clínico. Límite: el contador de pasos es casero, y el ritmo lo decide un profesional, no la app. Entrada
9 · Explícame este papel. Se le enseña un papel (una carta o el prospecto de un medicamento) y una IA lo explica con palabras sencillas. Puede ayudar a entender trámites sin sentirse perdido. Límite: puede fallar, y nunca sustituye preguntar a un médico, un farmacéutico o la administración. Entrada
Entrenan
10 · El entrenador de voz. Una barra que se llena cuando se habla más fuerte: si se aguanta tres segundos por encima de una marca, la Gata felicita y propone otra frase. Se inspira en la idea de los programas de intensidad de voz, porque la voz baja (hipofonía) es frecuente en el Parkinson. Puede ayudar a practicar con una referencia visible. Límite:no es LSVT LOUD ni logopedia, y la meta la decide un profesional. La voz se analiza en el móvil y no se graba. Entrada
17 · La prueba de los dedos. Tres ejercicios de manos con imagen, voz y un metrónomo que marca el ritmo. Puede ayudar a hacer gestos sencillos con una guía, sin puntuación. Límite: no es rehabilitación. Entrada
Observan
11 · El sismógrafo de la mano. Un medidor de temblor que usa el acelerómetro del móvil. Puede ayudar a tener un registro propio del temblor en el tiempo. Límite: no diagnostica ni sustituye una medición clínica. Entrada
13 · El tamborilero. Una prueba de toques para ver el ritmo. Puede ayudar a compararse consigo mismo en otro momento. Límite: un solo número no dice si ha sido un buen o un mal día. Entrada
14 · La espiral del Lince. Se dibuja una espiral con el dedo y se miran el tamaño y el temblor del trazo. Puede ayudar a ver cómo cambia el dibujo con el tiempo. Límite: es una curiosidad técnica, no una prueba médica. Entrada
12 · El diario por voz para el neurólogo. Se cuenta cómo ha ido el día hablando, y queda guardado para llevarlo a la consulta. Puede ayudar a no depender de la memoria cuando el médico pregunta «¿cómo ha ido este mes?». Límite: la consulta no se sustituye. Entrada
Recuerdan
15 · La caja de las pastillas. Un familiar configura una vez los horarios y la app avisa. Puede ayudar a no depender de la memoria con la medicación. Límite:no debe ser el único recurso, y si un olvido tiene consecuencias hacen falta más medidas. Entrada
16 · ¿Qué iba a hacer? Una memoria de bolsillo por voz: «las llaves están en el cajón», «mañana tengo médico», «¿qué tenía mañana?». Puede ayudar a tener a mano esos olvidos pequeños. Límite: contesta cuando se le pregunta, no avisa. Entrada
Lo que NO son
Conviene decirlo clarito:
No son productos sanitarios ni sustituyen a ningún profesional.
No diagnostican ni hacen seguimiento clínico.
No prometen mejorar ningún síntoma. No lo hemos comprobado.
No comparan personas. Los números, si los hay, son para mirarse a uno mismo.
No sustituyen la pauta de un médico, un fisioterapeuta o un logopeda.
Lo que sí hacen es ser pequeñas ayudas prácticas, y a la vez un ejemplo de cómo se piensa la tecnología cuando se piensa en personas concretas.
Lo que ha aprendido el alumnado
Al construirlas, el alumnado ha trabajado con sensores del móvil, reconocimiento y síntesis de voz, IA y servidores intermediarios (Workers), expresiones regulares, almacenamiento local, audio y accesibilidad. Y, sobre todo, a tomar decisiones: qué guardar y qué no, cuándo pedir confirmación, cuándo decir «no sé», cuándo no usar IA.
Cómo usarlas
Todas están reunidas en un menú de iconos grandes: https://montesteam.org/app/menu-chismes.html. Funcionan en el navegador del móvil, sin instalar nada. Cada icono abre una app, y el botón «atrás» del móvil vuelve al menú. El botón ℹ︎ enseña una descripción breve de cada una.
Qué falta
Lo más importante: probarlas con personas de verdad. Queremos saber:
¿Qué ha servido y qué ha sobrado?
¿Qué se ha entendido mal?
¿Qué echas de menos?
¿Qué te ha incomodado?
Si quieres probarlas, o conoces a alguien a quien le puedan servir, escríbenos desde la página de contacto. Y si algo molesta o no gusta, se deja. Cualquier opinión nos ayuda.
⚠️ Antes de usar
Son pruebas técnicas de un centro educativo, no ayudas médicas. Si tienes una pauta de tu profesional sanitario, esa es la que vale. Para las pruebas, usa datos inventados, no los tuyos. Las apps que reconocen lo que dices (como la 7 y la 16) usan el reconocimiento de voz de Chrome, que envía el audio a Google; la 10, en cambio, analiza la voz en el propio móvil. La IA puede equivocarse.
La tecnología es la parte fácil. Decidir cómo, con quién y para qué la usamos es el verdadero chisme.