CROWSON añade un cuarto paso distinto de la simulación — Llama traduce la frase a palabras clave en inglés y busca de verdad en Openverse, con atribución completa y sin esconder sus límites (moderación, cuota de peticiones).
PINSAPIA ya muestra, debajo de cada respuesta, qué documentos reales del centro ha usado para responder — sin pedírselo al modelo, porque Python ya lo sabe desde antes de llamarlo.
PINSAPIA ya comprueba con ast.parse() si el código que pega un alumno tiene un error de sintaxis real, antes de que el modelo se pronuncie — para que no se invente un fallo que no existe ni pase por alto uno que sí está ahí.
Una nueva función de PINSAPIA genera fichas de repaso imprimibles a partir de los apuntes reales del centro — con un giro importante: la IA solo escribe las preguntas, nunca las respuestas, para no repetir el fallo de alucinación que confirmamos esta misma semana.
MonteIA da su primer paso hacia el conocimiento propio del centro: oferta educativa y calendario reales, tomados de la web oficial, junto a datos de contacto y equipo directivo inventados a propósito para esta versión pública, todo separado en una capa de conocimiento independiente de la personalidad, lista para dar el salto a RAG.
MonteIA estrena nombre, una interfaz a pantalla completa en verde y blanco, y dos personalidades a elegir desde un selector: una formal y otra cercana e informal, con la advertencia recurrente de que está para aprender, no para copiar.






