Tercera sesión de desarrollo de Postal IA: un selector para pedir el poema como haiku suelto o como romance de cuatro versos octosílabos, la decisión de no reintentar la generación aunque falle la métrica, y un contador de sílabas en Python —con sinalefa y regla del acento final— que comprueba el resultado sin ocultar los fallos.
Segunda sesión de desarrollo de Postal IA: confirmado que ya funciona con LM Studio real en ROCKY, cuatro estilos de fondo generados por reglas —incluido un árbol fractal por recursión— y un ajuste para que el texto nunca se desborde de la tarjeta, sea cual sea la longitud del poema que devuelva el modelo.
Primera sesión de desarrollo de Postal IA, la herramienta que convierte una palabra en una postal con un micropoema y un fondo generado por reglas: qué se reutilizó de PINSAPIA, por qué la imagen se descargaba minúscula y cómo se corrigió, y qué queda pendiente antes de probarla con LM Studio real en ROCKY.
Primera sesión de desarrollo de Prompt Lab, la herramienta para que el alumnado de 2º de Bachillerato experimente con ingeniería de prompts: qué se ha medido (tiempos de respuesta, paralelismo real en LM Studio), qué se ha corregido sobre la marcha y qué queda pendiente antes de llevarlo a la máquina del instituto.
Una herramienta que lee los apuntes y calcula, con una fórmula de 1959, cuáles están escritos de forma demasiado difícil para el curso al que van dirigidos. No lo decide la IA, lo calcula Python.
Si recargas la página a mitad de conversación, PINSAPIA ya no la borra — pero tampoco se queda guardada para siempre en el ordenador del aula.
PINSAPIA ya muestra, debajo de cada respuesta, qué documentos reales del centro ha usado para responder — sin pedírselo al modelo, porque Python ya lo sabe desde antes de llamarlo.
PINSAPIA ya comprueba con ast.parse() si el código que pega un alumno tiene un error de sintaxis real, antes de que el modelo se pronuncie — para que no se invente un fallo que no existe ni pase por alto uno que sí está ahí.
Una nueva función de PINSAPIA genera fichas de repaso imprimibles a partir de los apuntes reales del centro — con un giro importante: la IA solo escribe las preguntas, nunca las respuestas, para no repetir el fallo de alucinación que confirmamos esta misma semana.
“Flipante… ya va a ser mucho pedirte que PINSAPA busque en internet” fue el encargo, medio en broma. Lo que siguió no lo fue: un proveedor de pago descartado por petición expresa (“limpio y ya está”), un cambio a la propia API de Wikipedia sin clave ni registro, un fallo real en producción (Vikidia devolviendo un artículo de YouTube al preguntar por “algoritmo”) arreglado con un filtro de relevancia, y un segundo hallazgo más incómodo: el modelo puede citar bien una fuente real y aun así inventarse un dato falso justo al lado. Documentado, no resuelto.









